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Canción maldita


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Soy un fan de los Chili Peppers. Desde que escuche Give it away por primera vez, supe que estos tíos me harían feliz de algún modo. Años más tarde, en 1999, el día que compré el album Californication casi me da un ictus al escuchar las notas agudas pero suaves de la guitarra de John Frusciante, en la canción que da título al album. Californication... It's understood that Hollywood sells californication...



Pero sin saberlo había contraído una maldición. Sea casualidad o magia negra, el hecho es que escuchar esa canción me traía la desgracia. Por aquel entonces dedicaba mi tiempo a perseguir días de viento para navegar. Pues no había previsión, por buena que fuera, que no se jodiera al instante si escuchaba esta canción.

La maldición llegó a su cota más alta estando de viaje en Fuerteventura. El sol caía tras el horizonte. Mi hermano y yo estábamos caminando por los alrededores del pueblo donde nos alojábamos, después de un buen día de windsurf. Hablábamos sobre la buena previsión de alisio y olas para el día siguiente, cuando una furgo aparcó cerca de nosotros. Se abrió la puerta y de la radio se escaparon las primeras notas de Calfornication. Sonreí y le dije a mi hermano que ya se podía olvidar de navegar al día siguiente. Maldita suerte!

A la mañana siguiente llegamos al spot. Viento fuerte y una bonita rompiente de color turquesa. ¿Se habrá acabado la maldición?, pensé. Contento de dejar tanta oscuridad atrás, fui al agua. Cuando llevaba una horita dándole caña, cogí una buena rampa y volé. En el cénit del salto, una racha endiablada me arrancó el aparejo. Caí hecho un ovillo. La botavara se partió por la mitad, literalmente. Caí con ella sobre la tabla, así que la proa tenía una crujida que dolía sólo con verla. La tabla estaba para meter directamente en el contenedor. Al día siguiente mi hermano tuvo que subvencionar parte de una tabla nueva. Había estrenado esa tabla el día anterior, lo recuerdo perfectamente, una JP Australia de 2'50 que había comprado especialmente para ese viaje. La maldició seguía muy viva.

Ha pasado el tiempo, pero aún procuro escuchar esta canción sólo cuando sé a ciencia cierta que no habrá buenas condiciones en un par de días.


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