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Fuerteventura '06. Crónica del viaje.


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Desde que viajé a Fuerteventura por primera vez hace 6 años, me quedé pillado con este lugar. Es una isla árida, con un paisaje áspero y hostil. Un suelo de rocas negras y montañas peladas que desciende hasta el mar convertido en playas de arena dorada, interminables. Y entonces viene el Atlántico, un océano duro, frío y azul. Siempre en movimiento, siempre batiendo contra los fondos volcánicos, contra las playas. Hasta las olas más pequeñas tienen una fuerza sorprendente. El surf aquí lo es todo. Una religión para los puristas, un entretenimiento para los locales, un pasaporte al easy-living para los guiris establecidos en la isla y, sobre todas las cosas, un negocio para todo el mundo. En Corralejo y en toda la Costa Norte, hay montones de tiendas de surf y talleres de shape, escuelas, alquileres, windsurf y kitesurfing... es una verdadera industria. Para los que venimos de fuera es agradable visitar tiendas de surf verdaderas, con decenas de tablas alineadas. Puedes encontrar (o encargar) desde longs de 10' a fishes de 5'1", pasando por todo el espectro de formas y medidas. Es una delicia.

El contrapunto negativo es el de siempre. Tal como ya conté en el caso de Lanzarote, en Fuerteventura la explotación turística está llegando a niveles peligrosos. En 6 años el crecimiento urbanístico es sorprendente. Cientos de obras en marcha, complejos turísticos inmensos, centros comerciales, carreteras donde antes sólo había caminos de tierra... Como siempre, unos pocos están ganando mucho dinero a costa de la belleza de este lugar. Una lástima.

Primer día.
22 de abril. Llegamos a la isla a mediodía. Estaba nublado y llovía débilmente. Un fresco viento del Norte cruzaba las desiertas montañas y enfriaba el ambiente cercano al aeropuerto. Aquello nos chafó un poco. Siempre esperas sol y calor cuando viajas a las Canarias, pero no es más que un estereotipo.

Alquilamos un coche y cargamos todo. Nuestro destino eran unos apartamentos situados en la misma playa (lo sé, denuncio la explotación urbanística pero me aprovecho de ella) en la norteña localidad de El Cotillo. Llegamos y la recepción estaba cerrada. Era sábado y no abrían ¡hasta el lunes!. Plan B. Buscamos otro lugar donde dormir pero no encontramos nada en El Cotillo. Fuimos a Corralejo y, finalmente, pudimos conseguir un apartamento en uno de esos complejos con una piscina central y cientos de pequeños edificios circundándola. Nuestros vecinos eran sobretodo familias de ingleses e italianos. Un ambiente no muy surfero, pero bastante tranqui. Con toda la movida, no pude surfear en este primer día.

Segundo día.
23 de abril. Amaneció nublado y con un vendaval desatado del Norte. Los spots de más renombre estaban imposibles. Pese a todo, comprobamos El Cotillo y la Derecha del Muelle. Buenas olas de 2 metros pero azotadas por un fortísimo onshore que las destrozaba. Decidimos ir al otro lado de la isla, en busca de viento offshore. Elegimos un spot sin nombre, cerca del hotel Riu en el parque natural de las dunas de Corralejo. Un saliente de roca generaba pequeñas izquierdas. La verdad es que eran muy pequeñas, pero tenían suficiente fuerza. Fue un estreno tranquilo. El viento siguió duro durante toda la jornada y las olas empezaron a crecer por la tarde. Sin embargo, el cambio de marea le quitó calidad al pico. En resumen, un bañito inaugural de apenas hora y media.

Tercer día.
24 de abril. El viento seguía soplando. Los mejores spots se obstinaban en mantenerse cerrados. De nuevo elegimos la parte Este de la Costa Norte. Esta vez fuimos a El Burro. Este spot guarda una ola izquierda larga de tipo point break. Un saliente de roca volcánica le da forma a una ola muy apreciada por los windsurfistas cuando sopla viento Norte. Las olas eran pequeñas pero resultonas. Tuvimos que esperar al punto óptimo de marea para un bañito de 45 minutos que fue decepcionante.


(La izquierda de El Burro-Glass Beach. Foto: Joana)


(Take off en la olita de El Burro. Foto: Joana)

Por la tarde, el viento pareció amainar un poco y nos fuimos a El Cotillo. Por fin olas con tamaño aceptable. El viento seguía onshore y la barra de arena apenas daba brazos surfeables. Me metí por puro vicio. Llegar al line-up era complicado y había que superar espumotes de metro y medio para salir. Una vez fuera, las olas llegaban sin orden, algunas de buen tamaño. Pillé algunas pero ninguna abrió bien. Cuando se hizo evidente que no iba a sacar nada bueno de aquello, decidí salirme. Apenas una horita de lucha en las espumas. La nube negra de la decepción empezaba a sobrevolar mis pensamientos. Sin embargo, el viento parecía amainar y girar a NE. Los próximos días serían mejores.

Cuarto día.
25 de abril. Por fin buenísimas condiciones para el surf. El baño de la mañana fue en la Playa de El Cotillo, con olas de un cuerpo y viento sideshore. Era le mejor opción ya que es el único spot de calidad media que aguanta con viento NE. El único problema era tener que compartir el pico con alumnos de escuelas de surf que, como comprobé días más tarde, son un auténtico peligro. Las olas que llegaban chocaban contra la barra de arena y generaban derechas muy potentes. Apenas rompían izquierdas. Fue un baño muy bueno, de los que te hacen segregar adrenalina.


(Un grupo de alumnos de una escuela de surf bajando a la playa. Foto: PRF)

Por la tarde me dí otro baño en el mismo lugar. La marea empezaba a vaciarse y creaba algunas izquierdas de calidad. Para mí, goofy recalcitrante, la cosa mejoró exponencialmente. Cogí algunas olas muy buenas, que abrían de locura. Tuve un pequeño altercado con un local. Remé una izquierdita bien maja pero tuve que hudir el tail para no chocar contra una buguera. Al parecer, un amigo suyo que estaba surfeando en el pico consideró que aquello era un afrenta y me soltó un rollo amenazante con acentazo canario. Le miré con cara de indiferencia. A veces es mejor hacerse el sordo. El tipo me estuvo marcando hasta que consiguió saltarme una ola. Me miró con cara de "estamos en paz" y se alejó remando. "Pues bien, si tú lo dices..." pensé y seguí a lo mío. Fue una buena sesión. La nube oscura desapareció de mi mente y por fin me sentí a gusto. Ese cansancio relajado tras un buen día de surf.



(Talento canario. Fotos: PRF)

Quinto día.
26 de abril. El NE había perdido algo de fuerza, pero seguía restando calidad a los mejores spots. Visitamos Majanicho, pero de nuevo El Cotillo fue la mejor opción. Cuando aparcamos en el acantilado, la visión nos sobrecogió. Olazas de cuerpo pasado, un levísimo sideshore y un radiante sol en un cielo limpísimo. Surfing en estado puro. Con nervios, me puse el traje y corrí al agua. Enseguida encontré un canal para llegar al pico. Las olas eran buenas de verdad y tenían mucha fuerza. En el agua, mucha gente repartida en dos zonas. En el pico estábamos algunos surfers y bugueros. Entre las espumas, decenas de alumnos de las diferentes escuelas de surf. Cada ola era una suerte de slalom entre tablas evolutivas y caras desencajadas por el cansancio y el pánico. Sin embargo, reinaba el respeto y el buen humor. La gente estaba relajada y todo era perfecto. El baño siguió dando derechas e izquierdas a partes iguales. Algunos surfers sobresalían sobre los demás, haciendo rentrazos de foto. Definitivamente, este fue el mejor baño del viaje.


(Chequeando uno de los picos cercanos a Majanicho. Foto: Joana)


(Las olas del 26 de abril fueron muy buenas. Foto: Joana)


(Una pareja de surfers observa la acción. Foto: Joana)

Por la tarde volví a entrar. Cogí una buena izquierda y salí de nuevo a por el line-up. Delante de mí, un principiante con una tabla evolutiva de epoxy remaba desequilibrado. Estaba a unos cinco metros delante de mí cuando llegó la ola. Metro y medio hueco y de mala leche. El tipo se asustó y se bajó de la tabla, sujetándola con un solo brazo. La espuma le envolvió y cuando me sumergí para hacer el pato pensé fugazmente: "Por Dios, !no la sueltes!". El fuerte golpe en la cabeza me dio la respuesta. El muy cabrón había pasado de todo y había soltado el tablón sin mirar atrás. Emergí y me llevé la mano a la zona del golpe. Enseguida la sangre brotó y me cubrió la cara. Busqué al tipo con la mirada y le vi agobiado, tirando de su invento. Me miró un momento, le di un par de gritos enfurecido y el tipo se dio la vuelta y siguió remontando. ¿Qué coño les enseñan en esas clases de surf?. NO SOLTAR NUNCA LA TABLA: ese es el puto Primer Mandamiento. Me acordé de toda su familia mientras pillaba una espuma para salir. Fuera, otros surfers se interesaron por mi estado. Llegué hasta donde estaba mi mujer con la cara roja de sangre y dejando un rastro en la arena. La cara de ella fue para enmarcar. El resto es historia...


(Ay ay ay! Mi cabeza hecha un cristo. Foto: Joana)

Sexto día.
27 de abril. Siguiendo prescripción médica, nada de surf en nuestro último día. No hace falta que diga que el viento había parado del todo y que TODOS los spots rompieron como nunca. El bueno de Murphy volvió a sentar cátedra. El Muelle y Bristol en Corralejo estuvieron todo el día de lujazo. Supongo que todos los demás también estaban dándolo todo. De nuevo, me acordé de la familia del aprendiz de surfer. No me interpretéis mal, yo mismo sigo siendo un aprendiz. En mi opinión, nunca dejamos de aprender. Pero cuando apenas me ponía de pie sobre la tabla evitaba los spots concurridos y nunca soltaba la tabla, aunque me comiera temibles marrones. En serio, es una de las situaciones más peligrosas que hay en el surf. Incluso con olas de medio metro puede tener consecuencias trágicas. Imaginad si en lugar de impactarme con el canto romo de la tabla, me alcanza con una de las quillas...

Antes de cenar, terminamos el dia tomando aperitivos en un bar del puerto de Corralejo. El sol se estaba poniendo lentamente y en la ola de El Medio, los últimos afortunados apuraban las perfectas derechas. La luz se escapaba despacio y las farolas del puerto comenzaban a iluminar el paseo. Como he dicho al principio, este lugar me tiene muy enamorado.

Al día siguiente, hicimos las maletas y nos pasamos el día aburridos, volando en latas de sardinas y matando el tiempo en aeropuertos.


7 Comentarios a “Fuerteventura '06. Crónica del viaje.”

  1. Anonymous Nalu 

    Gracias por compartir tu viaje, me ha encantado leerlo. Menos mal que no fue grave el golpe. Lo de las escuelas dejadas de la mano de dios es un peligro, de antes podias encontrarte con dos o tres aprendiendo, pero ahora tienes a treinta aprendiendo juntos a la misma hora...yo procuro enterarme de sus horarios. Aqui ya son cinco escuelas!

    Un saludo

  2. Anonymous Surfer Mediterráneo 

    Si, es una barbaridad. Pienso en los alumnos: no usan su propa tabla y además estan asegurados. Todo eso abona el terreno de la irresponsabilidad. "Total, si me pasa algo lo cubre el seguro y la tabla puede partirse por la mitad, me darán otra"... En cambio cuando eres autodidacta, la cosa cambia. Amas y proteges a tu tabla por encima de todas las cosas y vas con mucho cuidado de no sacarle un ojo a alguien. Pero bueno, como bien dices, el golpe no fue grave. Sólo me perdí una de las mejores sesiones de mi vida (snif)

  3. Anonymous David 

    Un consejo
    Esta es la mejor pagina para mirar la meteorología y temas relacionados con surf en canarias
    METEO SURF CANARIAS

    Todas las webcam de las Islas Canarias

    Aqui puedes ver fotos de surf en canarias y enviarlas

    Saludos

  4. Anonymous Xiana 

    Hola, buscando información para hacer un trabajo de surf encontré esta página por casualidad. Si sabes alguna dirección de internet o algún libro interesante de ejercicios de iniciación al surf en seco, en piscina, en gimnasio...para un programa de iniciación;me vendría muy bien, ya que parece que en la red es difícil encontrar cosas asi y en la biblioteca de inef(coruña)los libros son escasos.Muchas gracias (saudos)

  5. Anonymous Surfer Mediterráneo 

    Hola Xiana. En Internet hay bastante información. Envíame un mail y te daré un par de direcciones. Saludos.

  6. Anonymous Surfer Mediterráneo 

    Se me olvidó... puedes enviar un mail haciendo click en "contacto", en la parte de abajo de la página. Saludos

  7. Anonymous EL COLA(local de la disa) 

    YO CREO QUE HAY MUCHO SURFERO DE FUERA SALTANDO OLAS Y METIENDOSE EN TODOS LADOS,MAJANICHO ES PARA LOCALES
    O RESIDENTES EN LA ISLA
    ES COMO LA CASA
    Y EN TU CASA NO ENTRA TODO EL MUNDO VERDAD?
    ESPERO QUE ALGUN DIA VISITES PUNTA GORDA,DERECHA DE LOBOS,MAJANICHO SI TIENES SUERTE Y EL VIENTO ESTA CONTIGO-TE ASEGURO QUE TE VAS A JIÑAR CON TREMENDO LAVIO Y VEAS LOS ERIZOSDE MAR A MENOS DE MEDIO METRO DE TU TABLA.Y LO DE LAS ESCUELA DE SURF-A CUALQUIERA LE DICEN PROFESOR DE SURF-

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